El ambiente en el McDonald’s era un caos vibrante, con los gritos infantiles, el olor penetrante de las papas fritas recién hechas y una explosión de colores primarios que mareaba a cualquier desprevenido. Sin embargo, para Dante y Karina, aquel rincón ruidoso no era un simple restaurante. Se sentía como el escenario de un experimento emocional de alto riesgo.
Ambos llegaron casi al mismo tiempo, envueltos en una timidez extraña que no encajaba con su pasado tormentoso, pero, antes de que los a