Dante convirtió la clínica en su segunda residencia. Bajo el pretexto de gestiones administrativas o auditorías financieras, patrullaba los pasillos con una insistencia casi febril. Su objetivo real no eran los balances contables, sino la cercanía de Karina.
Buscaba respirar el mismo aire impregnado de antiséptico y ambición científica que ella exhalaba en el laboratorio. Mientras más cerca estuviera de ella, más posibilidades tenía que lo viera y supiera que era un hombre diferente. Sus regres