El cálido aliento del hombre rozó su cuello, recorriendo la piel de Mia con un efecto eléctrico que hizo que todo su cuerpo se estremeciera de inmediato.
Su corazón latía con fuerza desbocada, y un temblor recorrió sus piernas mientras lo observaba acercarse lentamente, con esa seguridad que emanaba poder y deseo.
Cada paso suyo parecía calcularse para hacerla arder un poco más, para dejarla al borde del abandono total.
El vestido de dormir, ligero y delicado, cayó al suelo con un susurro que ap