Tres semanas después…
Carol se encontraba trabajando en una pequeña, pero acogedora oficina, esto gracias a que había acudido a Mattia luego de su oferta laboral. En ese tiempo, trabajando para él, había descubierto que era un hombre en extremo, atento y cariñoso.
No le había cuestionado la razón de su repentina llamada, por el contrario, le había ofrecido alojamiento, porque, según él, era parte de su responsabilidad el hecho de encargarse del bienestar de sus empleados.
Seguía mostrando sus