Al finalizar la velada, Carol pensó que la regresaría a su casa, pero aparentemente Gustavo tenía otros planes y, estos planes, incluían su habitación y su cama.
No pudo evitar mirar el lecho con desconfianza, ¿quería que durmieran juntos? ¿O quería que tuviesen intimidad?
—Es solo dormir, Carol. Ya lo hemos hecho antes —le recordó, imaginando el hilo de sus pensamientos desbocados.
Para Gustavo era muy fácil leer a Carol, por lo general sus expresiones la dejaban al descubierto.
—Ve al