Sofía se levantó temprano para comenzar su día, aunque estaba enojada y dolida con Lucas, dormir lejos de él había sido todo un reto y había hecho una fuerza sobrehumana para no ir a mitad de la noche a acostarse en sus brazos.
Se dirigió a la cocina y se decepcionó al no ver al magnate por ningún lado. Siempre desayunaban juntos, se había convertido en un ritual.
Vio que sus llaves no estaban donde siempre las dejaba, se había ido al trabajo sin ella.
“Prefirió entrar antes al trabajo antes de