Aisha parpadeo, aún adormilada, pero la mirada de Alejandro la despertó por completo.
— Alejandro... ¿Qué ha pasado? — su voz es suave pero con un toque de cautela — no entiendo qué haces aquí.
— Te prometí un cambio, Aisha, y lo haré — habla con ternura — María estará aquí para cuidarte cuando no pueda estar a tu lado.
Aisha asiente, con una mezcla de emoción y prudencia en sus ojos. Siente el peso de la promesa de Alejandro y la sinceridad en sus palabras pero hay algo que no deja confiar de