Los sentimientos de Aisha eran obvios por mucho que intentará negarse, ella simplemente quería que las cosas volvieran a la simplicidad de antes pero al mismo tiempo no. A pesar de que habían pasado muchas cosas en su vida tenía que admitir que tuvo momentos muy buenos al lado del hombre por el que empezaba a sentir algo.
— Entre más lo niegues, más va a insistir en empujar la puerta para que le abras — la nana se puso al lado de Aisha y le sonrió llena de amabilidad — no está mal enamorarse.
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