90. Sentimientos conflictivos
El desgraciado frente a mí espera que sucumba a su chantaje, pero no puedo permitirlo. No después de lo bien que me ha tratado Patric, uno de los pocos hombres que ha demostrado ser decente. No voy a dejar que lo humillen por mis vivencias del pasado. Mi mente corre buscando una solución. Respiro profundo y, con calma, le digo:
—No voy a entrar al baño contigo, no voy a caer en tu jueguito sucio. Tampoco voy a permitir que dejes en ridículo a Patric frente a todos.
El trigueño levanta una cej