89. Cocteles y farsas navideñas
Patric me toma de la mano, conduciéndome hacia su grupo de amigos. Mientras nos acercamos, puedo sentir la mirada de algunos de ellos sobre mí, curiosos, evaluándome como la «nueva novia» del chico millonario. Las sonrisas que me lanzan son cordiales y educadas, y cada uno me saluda con naturalidad, extendiendo la mano como si yo fuera una más del círculo.
Entre ellos, está él. Trigueño, ojos cafés. Su sonrisa tiene un matiz diferente, una mezcla de burla y cinismo que me resulta tan familiar.