196. Los suegros de Gabriel
El camino hacia Ashbourne transcurre entre paisajes completamente blancos. La nieve cubre los campos, los cercos de madera y los tejados de las pequeñas casas que aparecen de vez en cuando junto a la carretera. Me quedo mirando por la ventanilla como una niña pequeña, reconociendo cada rincón conforme nos acercamos al pueblo donde crecí.
Gabriel conduce con una tranquilidad que siempre me transmite paz. Detrás de nosotros, a una distancia prudente, avanza el automóvil de los dos guardaespaldas