195. La mejor forma de iniciar el año nuevo
Dos días después, la mansión vuelve a llenarse de preparativos.
Es la víspera de Año Nuevo.
Mientras terminamos de desayunar, Gabriel deja la taza de café sobre la mesa y me mira con una sonrisa que no consigo descifrar.
—Esta noche será muy especial.
Levanto una ceja.
—¿Ah, sí?
—Muchísimo.
No añade una sola palabra más.
Y, aunque intento no hacerme ilusiones, mi imaginación empieza a trabajar por su cuenta. Llevo varias semanas esperando intimar con él, y siempre algo termina interponi