198. El principio de la verdad
La pregunta de Danna consigue que me olvide durante unos segundos del automóvil que acaba de desaparecer al final del camino.
—¿Por qué me preguntas eso?
Ella retira la mano de mi hombro y mira hacia el exterior, asegurándose de que los vehículos ya estén demasiado lejos.
—Curiosidad.
—No te creo.
Danna me dedica una sonrisa pequeña.
—Digamos que fue una pregunta que no debí hacer, pero tratándose de ti, no pude evitarlo.
Frunzo el ceño. Entramos nuevamente en la mansión y caminamos junt