202. Vamos a encontrarla
Atravesamos la salida de servicio y llegamos a la parte trasera del edificio. Escucho neumáticos antes de ver el automóvil alejándose. Murgos corre detrás de él durante unos metros hasta comprender que jamás podrá alcanzarlo.
—¡HIJOS DE PUTA!
Robert está en el suelo cerca de la salida. Tiene sangre en la frente y trata de incorporarse.
Murgos se dirige hacia él.
—¿Está bien? —pregunto.
Ella ni siquiera responde.
Se agacha.
Entonces veo lo que hace.
Le quita el arma.
—Murgos...
Extrae