165. Pespectiva de Bárbara Lustfield #3
Amanezco el lunes con la garganta todavía ardiendo y la cabeza latiéndome como un tambor apagado. Los medicamentos que me recetó el doctor hacen lo suyo, pero lento…, demasiado lento para mi suerte. Las glándulas siguen inflamadas y me cuesta hablar sin sentir que las cuerdas vocales me raspan, aun así, me niego a quedarme tirada en la cama. No soy de esas. Tengo que moverme, seguir con mi rutina, como si el cuerpo no me estuviera traicionando.
Me arrastro hasta el gimnasio por la mañana. El ol