132. El peso del reglamento
No logro concentrarme. Llevo más de media hora con la misma hoja en la máquina de escribir, los dedos suspendidos sobre las teclas sin atinar a presionar ninguna. Leo y releo el mismo párrafo del informe, no sé qué más escribir. Mi mente está en otro lado, atrapada en una sola pregunta:
¿Qué querrá decirme Gabriel?
¿Será por el comentario que hice con Vanessa? ¿Lo escuchó todo? ¿O quizás es porque ya logró convencer a Danna de salir y quiere contármelo?
Ambas opciones me revuelven el estómago