También era verdaderamente un paraíso turístico.
Mientras me encontraba absorta en mis pensamientos, de repente escuché que alguien me preguntaba: —¿Amiga, a quién buscas?
Al voltearme, vi a una chica con un traje blanco, su cabello negro trenzado caía sobre su pecho, y sus ojos eran especialmente brillantes, como si hubieran sido lavados por el paisaje.
—Eres la hermana de Sergio, ¿verdad? —le pregunté.
Un destello repentino de sorpresa cruzó por sus ojos. —Sí, ¿vienes a buscar a.… mi hermano?