Aunque la operación de Mariana fue exitosa, durante la recuperación podían surgir cierto tipo de complicaciones y necesitaba atención constante.
Sergio contrató una cuidadora para el día, pero él mismo la acompañaba por las noches.
Por eso últimamente pasábamos menos tiempo juntos, ya que durante el día ambos trabajábamos.
—Sí, tengo tiempo —respondió Sergio de manera inesperada.
—¿Y Mariana...? —apenas empecé a preguntar cuando de inmediato me interrumpió.
—Me encargaré de todo —su actitud prot