¡¿Un aborto?!
Esta Beatriz sigue haciendo definitivamente de las suyas.
Aunque si quiere hacer tonterías, pues que las haga. Bastante tengo con mi ropa empapada como para andar preocupándome por sostener paraguas ajenos.
—¡No me importa que haga lo que quiera! —le dije a Paula.
—Pero ¿Cómo es que ahora no andas de santa? —hasta Paula se burla de mí, acaso se nota lo mucho que me metía en asuntos ajenos antes.
Solté una risa burlona —La santa se volvió villana.
—¡Ja, ja! —Paula rio divertida—. Me