Beatriz se había ido, dejando a Alicia temblando de rabia. —¡Ese imbécil de Carlos ha sido manipulado por esa malvada mujer! ¡Y pensar que es tan inteligente… cómo se ha dejado engañar de esta forma! —exclamó, tomándome del brazo—. Sara, lo has oído todo.
Sonreí con ironía. Claro que lo había oído.
—Sara, Carlos ha sido engañado… —Alicia parecía querer decir algo más.
—En ese momento la interrumpí, señora, el que pesca con anzuelo, pesca lo que quiere. Carlos simplemente cayó en la trampa porque