—Gabriel y Alicia son buenos conmigo, me tratan como a una hija.
Eso lo tengo claro.
Pero desde que encontré este contrato, siempre he tenido una inquietud cuando estoy con ellos.
Ahora quiero resolver esa inquietud, quiero amarlos sinceramente y aceptar su amor sin reservas.
Leonardo sonrió —Tal padre, tal hija.
Me quedé perpleja al escucharlo, si acababa de decir que no recordaba a mi padre.
Así que me había mentido.
En cuanto a la razón...
Contuve la respiración, mis dedos se clavaron en mi p