45. La mañana de intercambio de regalos
Apenas salimos del salón de estar, un agudo grito de emoción proveniente del vestíbulo nos llama la atención. Es Marisol, y su entusiasmo nos arranca una sonrisa. Al parecer, se acaba de despertar y la emoción de la mañana de Navidad se desborda en ella.
—¡Los regalos, los regalos! —grita mientras baja las escaleras dando saltos, como si el simple hecho de pisar cada escalón fuera una espera innecesaria entre ella y sus regalos.
—¡Cuidado, Marisol! ¡Te puedes caer! —le advierte Delancis, siguién