44. La llegada de Henry
A través de los cristales empañados de una ventana rústica, se extiende un bosque cubierto por un manto grueso de nieve, cada árbol decorado de blanco como si la noche misma lo hubiera vestido en silencio. Dentro de la cabaña, el calor de la chimenea inunda cada rincón, proyectando un resplandor anaranjado que danza sobre las paredes de madera, iluminando las decoraciones navideñas y las luces parpadeantes que cuelgan de las vigas. En el centro, una mesa dispuesta para la celebración: un pavo do