77. Pov Dan
La puerta se cerró con un clic suave.
El eco quedó suspendido un instante en la casa, como si el aire mismo dudara en volver a moverse sin ella adentro.
Me quedé quieto. Sin respirar.
Mirando ese pedazo de madera blanca como si de la frontera entre dos mundos se tratase.
Un mundo donde yo podía fingir ser el hombre que ella creía que soy.
Y otro donde tarde o temprano iba a tener que aceptar que todo se derrumbaría.
Porque sí.
Ella se fue sonriendo.
Ella se fue tranquila.
Ella se fue crey