Capítulo 37. El Examen de Amor.
El teléfono de Elliot cayó y se estrelló contra la mesilla. El silencio que se instaló en la suite era más ensordecedor que cualquier grito.
Maya lo miró, el pánico se reflejaba en sus ojos. La abuela Elena no solo había llamado, sino que también había activado la alerta roja. El padre de Elliot, Richard Vance, venía de camino.
—Se acabó —murmuró Maya, sintiendo que el aire se le escapaba de los pulmones. —Nos va a descubrir. Se acabó el juego, Elliot.
Elliot se pasó una mano por el cabello; su