Capítulo 18. La Carrera Hacia el Altar.
La tensión de la reunión con la productora aún se notaba en el ambiente de la mansión. Aunque Elliot había aceptado a regañadientes que Maya tuviera un papel más relevante que el de mero adorno, ese cambio había alterado la dinámica.
Ahora, la urgencia de su farsa matrimonial se cernía sobre ellos, tan inevitable como el amanecer.
Un par de días después, mientras desayunaban en el soleado patio, Elliot dejó su taza de café con un brusco tintineo.
—Bien, Mayita, tenemos que fijar esa fecha... —d