Dante se encontraba en su despacho, hoy no había ido a la oficina, quería estar en casa a solas. Con Eli las cosas se complicaba mucho más, estaba muy, pero muy distantes. Dante la echaba de menos, dormir con ella, despertar a su lado, follarla. Pero todo, absolutamente todo, se había complicado. Dante por fin habían aceptado a su bebé, le hablaba todos los días, su bebé se había vuelto su mayor refugio. Él sabía que cometió un error él no hablarle, en no aceptarle, pero estaba muy dolido, ater