Dante despues de esa ducha, bajó al salón donde todos le esperaban. Caminó hasta la mesita donde se hallaba el recipiente de cristal que contenía alcohol, echó en un vaso y se sentó en el sofá. Eli no apartaba la vista del ruso, se veía a leguas que estaba demasiado mosqueado, Sergey les miraba y pudo ya confirmar que algo grave estaba pasando entre ellos.
—Dante, ¿Podemos hablar a solas? — el ruso asintió y se levantó del sofá para ir al despacho, con los pasos de su amigo detrás de él.
Serg