EVELYN VALENCIA
Salí corriendo de la casa y, temiendo de que pudieran atraparme, detuve un taxi cuando por fin llegué a la acera. En cuanto el auto se arrancó pude ver a Leonel y Christian corriendo hacia mí, pero era demasiado tarde.
Le di al taxista la dirección de la mansión de Arzúa, con la esperanza de que Evelyn aún estaría ahí. Había cometido un error al intentar seducir a Leonel, lo admitía. Jamás me gustó la idea de meterme con hombres casados y después de las lecciones de bondad recib