GIANNA RICCI
—¿Difíciles? ¿No has pensado que te estás comportando como un idiota? —dije molesta, dejando el ramo sobre el comedor—. ¿Por qué decir que soy tu mujer y que Alma es tu hija cuando es obvio que no es cierto? ¿Qué quieres probar? Parece que tenerme solo es una cuestión de honor y demostrarle a Leonel que eres mejor que él.
—Gianna… Estoy perdiendo el control sobre mí mismo… —Tomó mi rostro entre sus manos y en verdad parecía estar sufriendo—. He querido ser un buen hombre, pero no p