GIANNA RICCI
Llegamos a la casa que alguna vez fue mía. Pude recordarme en el jardín jugando con Christian mientras mi mamá nos veía desde una vieja silla de mimbre. Rebasé las puertas para darme cuenta de que Matías estaba remodelando. Muchos muebles ya no estaban, así como las fotos que colgaban de las paredes, dejando solo recuadros pálidos donde alguna vez habían estado.
Ante la inspección minuciosa de Matías a mi rostro, solo sonreí y, por inercia, me dirigí a la que alguna vez fue mi habi