GIANNA RICCI
—Esto fue mi error —agregó mi hermano, aparentemente resignado—, por dejar que una completa desconocida se quedara en mi departamento. Lo último que necesito es lidiar con tu locura cuando, de por sí, es muy difícil luchar contra mis adicciones. —Me vio directo a los ojos, con lástima, arrepintiéndose de lo que iba a decir antes de decirlo—: Después de que nazca ese bebé, tendrás que buscar un lugar donde vivir. No pienso seguir con esto. No voy a permitir que quieras usurpar la vid