GIANNA RICCI
—¡¿Ves lo que me haces hacer?! —exclamó Matías en el sueño, caminando de un lado para otro, peinándose el cabello hacia atrás—. Gianna…
Lentamente subí mi mano hasta mi mejilla que no dejaba de hormiguear y mis ojos derramaron lágrimas de dolor y frustración. Matías nunca me había tratado así. Jamás creí que levantaría una mano contra mí.
—Gianna… —dijo arrepentido, pero sin decirlo.
—Déjame en paz… —contesté, harta de esas peleas continuas y decidí salir de su edificio.
—¡Gianna