GIANNA RICCI
Con dulzura tomó mis manos entre las suyas y las besó agradecido. Sus ojos derrochaban ternura y anhelo. Pegó su frente a la mía, haciendo que su aroma llegara a mi nariz. Sus labios se posaron en los míos, arrancándome el aliento, haciéndome sentir ese amor y pasión que en algún momento Gia sintió cuando estaba cerca de él. Era adictivo y dulce, haciéndome desear cada vez más. Mi corazón estaba seguro de querer quedarse con él y por fin tener una vida tranquila y feliz, esto era lo