GIANNA RICCI
—Yo lo amo… Juro que lo amo de verdad… —dijo Dafne haciendo pedacitos el pañuelo que le había dado, mientras yo sostenía la caja con el resto, pues era obvio que necesitaría más de uno—. Soy egoísta y caprichosa, lo sé… pero… tengo un corazón, aunque no lo parezca.
—Hija… —¡Hija de tu puta madre!, era lo que en verdad quería decir, pero bueno… debía de mantener el control—. Si no me explicas que es lo que te pone así, no podré…
—Se trata de Leonel Arzúa, el hombre al que sueles vis