Mundo ficciónIniciar sesiónMATÍAS ZANNIER
—Mi hija no hizo nada de eso… —contestó el juez entre dientes. Algo me decía que sí estaba consciente de lo que hizo su querubín, pero no estaba dispuesto a aceptarlo.
—Si usted lo dice —agregué levantando los hombros—. Lamento decirle que yo no tengo nada que ver con esto, pero puede llamar a la policía, aunque ya sabe que muchos criminales terminan matando a sus víctimas cuando la justicia se entromete. Sería como lanzar una moneda al aire.







