GIANNA RICCI
Llegué corriendo a la mansión de Leonel, tenía que hablar con Evelyn. Matías había decidido aceptar el trato y representar a Christian en la corte, pero teníamos que negociar el pago que recibiría. Podía apostar que no solo se trataría de dinero, pero no me importaba, necesitaba liberar a Christian como fuera.
—¡Regréseme a mi hija! —gritó furiosa y herida Evelyn haciendo que mi corazón se detuviera.
—¿Señora Ricci? —preguntó el mayordomo al verme en la puerta. Ni siquiera lo salu