Valentina empuña sus manos por la ira que le causaron las palabras de Arthur. Es como si él fuera el mismo chico que conoció desde un principio, con esa actitud presumida que se cree saberlo todo. Eso le hizo ruborizar completamente su rostro hasta las orejas; incluso sus ojos grisáceos se profundizaron, haciéndole saber a él, que la conoce como la palma de su mano, que está molesta.
Ashley lo voltea a mirar, quedando frente a frente, tan cerca que puede oler aquel perfume que siempre la ha ca