Valentina se mira al espejo, y sí, está muy nerviosa. La boda relámpago no se la esperaba, pero tampoco fue mala idea casarse pronto con el hombre que siempre ha amado.
—¿Qué nervios...? Tan solo espero que todo salga bien— suelta un largo suspiro.—Valentina—. La voz de Matius la exalta.—¡Matius!—. Lo volteó a mirar. —¿Tú... qué haces aquí?—. Lo mira con asombro.—Entonces es cierto... te vas a casar—. La mira de pies a cabeza. —Pensé que me querías de verdad, y la realidad es que me usaste.—Mat