Valentina intentó decirle algo, pero sus palabras están atascadas en su garganta. Lo observo detenidamente y es algo que ya no puede negar, el joven Villarreal está entrando en su corazón.
—¡Por favor Valentina, no te hagas más daño!— se dice a sí misma al sentir el latido seguido de su corazón, un latido ocasionado por el cruel millonario
Al llegar Arthur a la carretera, su hombre de confianza se acerca de inmediato en el auto y luego se baja rápidamente para abrirle la puerta a Israel. Lo peo