El aire fresco y el ritmo constante de sus pasos lo ayudaban a enfocarse. La noche anterior había estado cargada de momentos inesperados: el concierto, Astrid Novak, el mensaje de Isabella. Pero nada de eso importaba ahora.
Hoy comenzaba oficialmente la pretemporada de Vittoria. Y Luca tenía que estar ahí.
Después de ducharse y cambiarse, se dirigió directamente al complejo deportivo del club. Era un día importante.
El sol aún no había alcanzado su punto más alto cuando Luca llegó al complejo deportivo de Vittoria. Había sido una mañana como cualquier otra, empezando con su carrera habitual y un desayuno ligero antes de dirigirse al estadio. Sin embargo, la sensación en el aire era diferente.
Hoy no era solo otro día de trabajo.
Era el primer partido de la pretemporada. El primer vistazo real al equipo que habían construido en las últimas semanas. La primera prueba para saber si todo lo que habían planeado comenzaba a tomar forma o si aún estaban lejos de su objetivo.
Pero apen