12. La mancha roja al borde del puño
Al ver a Jaxon en silencio y mirando fijamente a la multitud, Ciara también giró la cabeza. La chica rubia entrecerró los ojos, observando la figura de Elara de pies a cabeza con un destello cínico que no pudo ocultar.
—¿Quién es ella, Jax? —preguntó Ciara, con un tono casual pero lleno del veneno de los celos—. ¿La nueva chica becada? Qué pena, su ropa parece recién comprada en una tienda de segunda mano. Y mira, te está mirando como un ciervo asustado.
Algunas de las estudiantes que caminaban