POR DESGRACIA TE VI
FARID ARAY
Con la actutid que llegó Camil aquí, el que quisiera hablar ya era un avance. Más cuando todo parecía que todo entre nosotros había sido dicho.
Ahora solo tenía que desatarme de los Kaya, su alcurnia, y sus imposiciones en mi propia casa.
—Ya vete de aquí Yamila… y si vas a volver alguna vez, preferiría que lo hicieras con tu padre o con alguien más. No voy a responder por una virtud que hace mucho se perdió.
—Crees que podría seducirte hasta el punto de que