NEGOCIOS CLAROS
CAMIL DE LA FUENTE
Farid Aray enojado era algo que no superaría jamás, pero aún así decidí quedarme…
Me estaba doliendo verlo, aguantar y resistir los deseos de pegarle una cachetada solo incrementaban mis terribles nauseas; Quería golpearle, arañarlo… despedazarlo incluso… solo por hacerle entender que era suya. Que desde que llegó a mi vida, jamás pude intimar con otro hombre, y lo que vio que logro convencerlo de lo contrario no fue más que una terrible treta del destin