OPORTUNIDAD
FARID ARAY
Era temprano en la mañana cuando una empleada tocó en mi puerta muy despacio, llevaba horas despierto por la misma causa que no descansaba desde que todo pasó . Había descansado muy poco, estaba agotado, Camil había corrido una maratón por mi cabeza durante toda la jodid@ noche.
Mi mundo estaba patas arriba, y seguir pensando en ella solo terminaría empeorando las cosas, pero prohibirme pensarla causaba en mi el efecto contrario.
—Señor—dijo la muchacha en cuanto abr