108 CRIMINAL
CAMIL ARAY
Inmediatamente sentí que no era capaz de articular palabra, y no tenía nada que ver con esa voz que amenazaba con cortarme el paso del aire, era miedo… puro y duro. Era un terrible miedo a mi ausencia, miedo de que ese degenerado pudiera hacerme daño, y Emira y Farid se quedaran sin mí, y el bebé que llevaba en mi vientre no tuviera oportunidad de nacer. No tenia dudas de quien pertenecía esa mano… al único desgraciado que conocía los quirófanos de ese hospital como la p