—Lucía —su nombre salió de sus labios como una oración—. No sabes lo que estás diciendo. No sabes quién soy realmente.
—Sé exactamente quién eres —ella se levantó de la silla, y la distancia entre ellos se redujo a apenas un metro—. Eres Daniel Márquez, el CEO que construyó un imperio pero que nunca olvidó su humanidad. Eres el hombre que se convierte en Marco no por perversión, sino por compasión. Eres alguien que necesita desesperadamente ser amado por quien realmente es, no por lo que puede