69.
CHRIS
Me permiten pasar unos minutos después.
El pasillo se estrecha mientras avanzo, como si el hospital mismo me empujara hacia ella. La habitación está en penumbra, apenas iluminada por una lámpara baja y el parpadeo constante de los monitores. El sonido del corazón marcando el tiempo me golpea más fuerte que cualquier grito.
Sophie está allí.
Pequeña. Frágil. Demasiado quieta.
Tiene el rostro pálido, una venda rodeándole la cabeza y moretones que ya comienzan a oscurecerse bajo la piel. La