La atmósfera dentro del salón VIP del club seguía ardiendo. La música aún retumbaba, pero nadie bailaba ya. Todas las miradas estaban fijas en una sola cosa: la química innegable entre Hunter Jackson y Evelina Willson.
Hunter permanecía inmóvil en un rincón de la sala después de que Evelina se hubiera alejado. Sus invitados se miraban entre sí, susurraban en voz baja y contenían la respiración, esperando otra discusión explosiva. Pero, en lugar de eso, Evelina regresó—su caminar elegante, su ex