Hunter Jackson estaba de pie frente al juzgado, vestido con una camisa sencilla y una chaqueta prestada de su vecino en la casa de huéspedes. Sus ojos se alzaron, fijos en la placa del majestuoso edificio, mientras tomaba una respiración profunda.
A su lado, Olivia se mantenía serena y elegante, con un traje azul marino. Le dio unas palmaditas suaves en el brazo.
—Tienes que ser fuerte. Hoy no se trata de ti. Se trata de Joe.
Hunter asintió.
—Lo sé. Pero se siente extraño… tener que luchar por